jueves, 5 de abril de 2012

La ilusión es directamente proporcional a la desilusión.

Siempre nos hacemos ilusiones con las personas, y la ilusión es directamente proporcional a la desilusión.

Pensamos que en realidad no son así cuando meten la pata,o que terminarán cambiando...Y nos encerramos en un ideal del que no somos conscientes, porque es más bonito luchar por algo, que rendirse a la primera de cambio.

He llegado a la conclusión de que no podemos cambiar a nadie, tenemos que cambiar nosotros mismos y adaptarnos a ellos, pero hasta que punto estamos dispuestos a dejar atrás nuestro orgullo? Hay veces que eso es imposible....

viernes, 6 de enero de 2012

martes, 3 de enero de 2012

La historia se repite.

Hacen falta tantos momentos para que te importe alguien y tan pocos segundos para que te decepcione…

Cada vez reduzco más mis expectativas en cuanto a lo que esperas de una persona. Desconfío. Pienso mal, y lo peor es que acierto.

Me cuesta recordar cómo era eso de sentirte especial… Y me doy cuenta de que lo que más caracteriza a la gente de hoy en día es el egoísmo, y que a pocos les importas realmente; el resto se divierten jugando contigo a juegos un tanto crueles…

Pero bueno, el caso es que la historia se repite tanto que te acaba siendo muy familiar, hasta el punto de que cada vez que se repite te afecta un poco menos (y eso es bueno, no?) porque te vas haciendo más fuerte a pesar de llenarte de cicatrices, pero vamos, que al final llegas a ese punto del que tanto hablo en el que todo te da igual. Típica metáfora en la que te caes una y otra vez, pero ya te levantas como un resorte, por inercia, porque aprendes que no sirve de nada quedarte ahí tirada llorando ni quejándote de la gran mierda que tienes encima; ya sabes que nadie te da tanta importancia como para acercarse a levantarte, simplemente te miran como quien va al cine a hincharse de palomitas…

Y así es cómo descubres que fabricarte un escudo antisentimientos es la mejor idea que has tenido en mucho tiempo, pero claro, cómo si hubieran notado que estás débil, aparecen esas personas que te parecen tan encantadoras, que te ilusionan tanto y que son capaces de agrietar ese escudo con una simple sonrisa, o con sus “yo jamás sería capaz de algo así”, “qué asco de gente”, “confía en mí”, “no tengas miedo”, “me tienes aquí para lo que quieras”, “yo soy diferente”… Siempre los mismos argumentos, lo único que cambia es la manera en que te hacen daño a la hora de la verdad, cada forma de joder que inventan es más sorprendente e inesperada que la anterior, y cuando crees que ya lo has visto todo… Guau, se les ocurren ideas aún mejores…!

La mente humana es tan enrevesada y retorcida que a veces asusta… Aunque bueno, reconozco que lo peor que una de esas geniales personas puede hacer es decirte “Te quiero”, porque eres tan sumamente ingenua que siempre te lo crees, y así comienza otra nueva historia.